Escuche esta frase hace ya algún tiempo y se ha quedado conmigo desde entonces. Me gusta pensar en esta frase porque me recuerda que es vivir. Me recuerda que la vida no es de nadie más que de quien la habita y aunque muchos quieran opinar, intervenir, inspirar… Sólo hay un autor quien la puede crear a través de sus propios recursos, de su historia de vida, de su consciente e inconsciente, desde sus sueños y sus carencias. Claro que no hay reglas para vivir la vida, esa es la magia de la vida.
No hay regales para vivir la vida